Blockchain , Guía rápida de ‘Smart Contracts’ o contratos inteligentes

¿Qué son y para qué sirven los Smart Contracts? Claves para acercarnos a una tecnología que podría poner patas arriba el mundo legal y financiero.

Recientemente, en nuestro post “Blockchain para dummies”,  te contábamos qué es esta nueva tecnología y para qué sirve; hoy queremos profundizar en los “Smart Contracts”. Dada la importancia que están tomando, estamos convencidos de que van a cambiar la forma de hacer negocios tal y como la conocemos hoy en día. En este post destacamos  todo lo que necesitas saber para  entender el abanico de oportunidades que brinda  Blockchain.

Lo que se ha venido haciendo hasta ahora.

En el ámbito  legal o financiero, la CONFIANZA - con mayúsculas - es un factor clave; si no existe es imposible cerrar cualquier tipo de acuerdo entre las partes involucradas.

La práctica más común hasta el momento ha sido  contratar un árbitro o abogado, quien garantizaba de forma imparcial que el acuerdo se cumplía. ¿Y qué  papel ha jugado la tecnología hasta ahora? Intentar replicar esa figura mediante sistemas y procedimientos mucho más  integrados en nuestro día a día de lo que pensamos. Por ejemplo,“Pay pal” ejerce el papel de ese “árbitro” y se  encarga de que el dinero se pague cuando el servicio o la compra de un producto se ha realizado. En este caso, la importancia de la aparición de esta entidad que garantiza que ambas partes cumplen con lo pactado  ha permitido que  el comercio electrónico, cuya mayor barrera era  el miedo al fraude o la estafa, despuntara y hoy en día se puede comprar prácticamente cualquier cosa y casi por cualquier importe desde cualquier punto. Estamos convencidos de que los “Smart Contracts” van a suponer para el mundo de los negocios un cambio tan importante como el que ha sufrido el comercio electrónico.

¿Qué son y cómo funcionan los Smart Contracts?

Los “Smart Contracts” recogen todas las cláusulas e información de cualquier contrato físico en forma de código y  las almacena en su cadena de bloques , de tal forma que no se necesita la figura de un “árbitro” y además  es imposible modificar cualquier detalle debido a cómo trabaja la tecnología  Blockchain (¿No lo recuerdas? Consulta nuestro post anterior).

Pero no se trata sólo de almacenaje.  Ese código es interpretado y sin intermediar un tercero, ejecuta de forma automática lo que recogen esas cláusulas.

Como siempre, nos gusta ilustrarlo con ejemplos de la vida cotidiana: es como una máquina expendedora de tabaco, no hace falta que haya un vendedor entregando el producto para garantizar que  cuando se introduce el dinero, nos entregue el paquete de tabaco. Confiamos en la tecnología que hay detrás y sabemos que  al alcanzar  el importe estipulado nos va a entregar el producto y el cambio exacto si la cantidad entregada era mayor.

El concepto de los “Smart Contracts” lo definió en 1997 un criptógrafo y jurista llamado Nick Szabo. Por aquel entonces no pasó de ser pura teoría porque no existía la tecnología “Blockchain”. La aparición de la “cadena de bloques”, que permite ejecutar ciertas acciones programadas en un “libro mayor” que es compartido y que es validado por varios para garantizar la seguridad,  es precisamente  lo que ha hecho posible convertir ese concepto en una realidad.

Cuando se llega a un acuerdo, éste se recoge con todas las cláusulas que lo regulan en formato de código para blockchain. Las partes firmantes permanecen anónimas porque la información va encriptada, pero no lo que aparece en el “libro mayor”, que será público. El sistema trabaja bajo la premisa de “If – then”, (SI pasa X, ENTONCES ocurrirá Y), por lo que cualquier condición que esté contemplada supondrá que se ejecuta una acción. Por poner un ejemplo puede ser una fecha de expiración o un precio que se ha alcanzado, o cualquier otro evento clave, que hará que automáticamente se ejecute lo que se estipulaba que tenía que pasar, que se cargue un pago en cuenta, que caduque la validez de un contrato, etc.

Plataformas que están utilizando ya los “Smart Contracts”

Actualmente ya existen algunas plataformas de Blockchain dónde se están utilizando “Smart Contracts”:

Bitcoin: Es un sitio que utiliza este tipo de contratos básicamente para realizar transacciones con esta moneda.

Side chains: Este es otro de los nombres que se le da a “Blockchain” y que complementa las transacciones de los “Bitcoins”, ofreciendo algunos “Smart contracts” con un enfoque un poco más abierto.

NXT: Esta plataforma de “Blockchain” tiene unas plantillas de “Smart contract” pero no se puede codificar nada nuevo, por lo que se tienen que utilizar tal y cómo se ofrecen.

Ethereum: Esta plataforma es la más avanzada en lo que a “Smart Contracts” se refiere. Permite codificar lo que el usuario quiera pero debe pagar con “ETH tokens”.

Ventajas de los Smart Contracts

Son muchas:

Autonomía: No se necesita un abogado o árbitro para firmar un contrato o acuerdo.

Confianza: Los documentos son encriptados y validados por varios, lo que hace casi imposible que se puedan perder o cambiar.

Seguridad: La  garantizan el encriptado y que esté la misma información validada en varios  bloques a la vez.

Rapidez: Al ser autoejecutables no se necesita la intervención de terceros o acciones manuales, por lo que hay inmediatez.

Ahorro: No tener que pagar un “árbitro” para  garantizar que se cumple lo que está recogido en el contrato.

Exactitud: Saber que lo que se ejecuta es exactamente lo que  dice  el contrato, no hay errores al evitar que intervengan personas  para llevar a cabo  las acciones que conllevan.

Backup: No hay posibilidad de que se pierda la información al estar almacenada en varios  bloques diferentes.

Industrias dónde más se utilizará esta tecnología:

Gobierno y administraciones públicas: Para garantizar la privacidad del voto, la seguridad digital y todo lo relacionado con la información que manejan las administraciones públicas y que requiere la ejecución de un evento, ofreciendo la posibilidad de un ahorro importantísimo en tiempo, dinero y estructuras.

Por otro lado, a la hora de legislar, tener  visibilidad de todos los tipos de contratos y acuerdos firmados y cómo se ejecutan, permitirá también a los reguladores aprender sobre lo que está pasando, qué necesidades van surgiendo y tomar decisiones basadas en la realidad,.

Automóvil: En nuestro post sobre el IOT contábamos que los vehículos son ya algunos de los dispositivos más conectados. El automovilístico será uno de los mercados que más necesidad de servicios pueda desarrollar, por ejemplo, para pagar parkings, impuestos, seguros, y también en caso de accidentes para poder determinar causas y responsabilidades.

Compañías de seguros: No sólo para el mercado del motor, sino para todo tipo de pólizas que necesitan renovaciones, comunicaciones, cancelaciones, ejecuciones…

Banca: Absolutamente todo lo que se refiere a este sector está recogido en contratos que en muchas ocasiones se podrán automatizar, así como pagos, transferencias de importes, vencimientos, etc.

Salud: No sólo para almacenar los historiales de los pacientes de forma codificada y segura permitiendo el acceso sólo a personas o entidades autorizadas, sino para autorizar de forma automática pruebas o intervenciones que cubran ciertas pólizas, etc.

Mercado inmobiliario: Tanto para la compra de viviendas como para controlar el mercado de los alquileres.

Transporte: En palabras de Jeff Garzik: "UPS puede ejecutar contratos que digan: 'Si recibo un efectivo a la entrega en algún lugar en un mercado emergente en desarrollo, entonces este otro [producto], muchas, muchas conexionesen la cadena de suministro, provocará que el proveedor cree un nuevo registro como que ese producto acaba de ser entregado en ese mercado en desarrollo’”.

Auditores: También en palabras de Jeff Garzik: “Una vez que tienes ‘Smart Contracts’ que son automáticamente ejecutables, validables por un ordenador, los auditores pueden también observar desde 50.000 pies de nivel y tener casi una auditoría en tiempo real”.

Por último, en el mundo de la dirección y organización de empresas en general se abre un abanico casi infinito de posibilidades que cambiará la forma en la que se realizan labores cotidianas tal y cómo las conocemos hoy en día.

El futuro con los Smart Contracts

Pero el uso de esta tecnología no quiere decir que no hagan falta abogados. Una de las partes claves de la ley es la “interpretación” y eso tendrá que seguir haciéndolo una persona. Probablemente cambiarán algunos perfiles profesionales, teniendo que incorporar los despachos figuras de abogados que estén especializados en codificación.

Tampoco se han resuelto algunas incógnitas como “¿qué pasa si se produce un error al codificar?” o “¿y si hay causas ajenas que estén por encima de lo que recogen estos contratos?”. Lo que está claro es que los “Smart Contracts” están cambiando la forma de hacer negocios tal y como la conocemos, y son muchas las posibilidades que ya están a disposición de cualquier empresa para poder aprovecharse de todas sus ventajas.

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