EL TALENTO ES EL ACTIVO DIFERENCIAL DE LAS EMPRESAS

Es curioso que a lo largo de los años y después de cientos, miles de conversaciones con otros CEO, fundadores y directivos, con todos se llegue a la misma conclusión: el activo más importante de una empresa son las personas que las integran y la función más importante de un CEO es tener al mejor equipo, organizarlo y motivarlo en un objetivo común.

No es relevante el sector, el talento es lo más importante, esto ha sido casi siempre así, pero ha ido creciendo en los últimos años y, en la era de la digitalización, este es el activo que marca la diferencia. La pregunta que nos debemos hacer, por lo tanto, es cómo se consigue atraer al mejor equipo. Mi experiencia me dice que para atraer el mejor talento a una empresa hay que conseguir conjugar varios elementos de una manera equilibrada.

La reputación. Parece evidente que la reputación es un valor necesario, pero para mí, no únicamente es necesario, es fundamental, pero no hablemos exclusivamente de la reputación de la marca de la empresa, sino de algo que es muy importante, quizás lo más importante, la reputación de sus directivos. Las personas, las buenas personas, la primera pregunta que se hacen es para quién voy a trabajar y si no están seguros de si es bueno o de si les aporta un plus trabajar con su futuro “jefe” o su futuro “responsable”, no darán el paso. Por eso, invertir en valores, en reputación personal y de marca de la empresa es el mejor activo para atraer talento y la empresa que no lo haga estará hipotecando su futura capacidad de crecimiento. Porque hoy en día, el talento, las personas, buscan trabajar en empresas responsables y con personas “fiables”, con personas comprometidas, honradas e íntegras. Personas que realmente le den valor a una característica de la que no hablamos a diario, porque creemos que absolutamente a todas las personas y empresas “se les supone”.

El buen líder siempre se rodea de los mejores, les da confianza y les hace trabajar en un objetivo común. Esta es la fórmula simple del éxito en la gestión de las empresas y, quien lo tenga claro, fácilmente alcanzará el éxito. Una vez que se apuesta por una persona hay que dejarla volar, que genere su propio estilo, darle confianza y creer en su capacidad para obtener el máximo potencial de sí mismo, de nada sirve fichar a las mejores personas y luego tenerlos sometidos a las disciplina o rigideces de la empresa.

El talento atrae talento, pues ya no solo es para quién trabajo sino con quién trabajo y mi experiencia es que, cuanto mejor equipo tengas, más fácil es atraer al mejor talento al proyecto. Si llegado el caso, alguien bueno se marcha, siempre hay que fichar a alguien mejor. Al contrario, cuando alguien no esté a la altura hay que abrirle la puerta, pues no hay cosa que menos atraiga a la gente que trabajar en un entorno mediocre.

En definitiva, invertir en talento es siempre una apuesta segura, es tu valor diferencial respecto a tu competencia, y si alguien piensa que la formación es cara que pruebe a tener gente no formada.

Francisco Javier Latasa

Presidente Grupo VASS

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