“LAS VACACIONES, TIEMPO DE DESCANSO, INSTROSPECCIÓN Y RETROSPECTIVA”

El arte de mirar hacía atrás, para seguir avanzando hacia adelante.

¡¡Ya ha llegado el momento!!, sacar la ropa de verano como si la sacáramos de la tienda, testear los bronceadores en su posible fecha de caducidad, concretar destino y compañía…si, las vacaciones por fin han llegado a nuestras vidas para quedarse…pero solo por unos días, como dice el refrán “ todo llega”.

Nos despedimos del trabajo por unos días, diría que presencialmente ya que, por muchos motivos, nuestra mente es incapaz de hacer una desconexión total. Como dicen los expertos, nuestro cerebro ha aprendido una serie de rutinas y continúa con ellas de forma automática y añadido a esto, a un nivel más profundo, es un hábito aprendido ya que está en nuestra forma de socializarnos y nuestra cultura, “estamos educados en el valor del trabajo”.

Pero… ¡No os preocupéis por esto! Los expertos dicen que si enfocamos nuestro tiempo libre en actividades que verdaderamente nos gusten y llenen de placer, seremos capaces, de disfrutar de maravillosos momentos de desconexión total, así que, por prescripción médica, si te gusta el mar, date algún baño solo, si te gusta tomar el sol, ponte tú música favorita y disfruta del calor, si te gusta pasear sal a la calle a primerísima hora de la mañana o a última hora de la tarde-noche, disfruta de esa sensación maravillosa de caminar cerca del mar, por el monte o por la soledad de las ciudades…

¿Conoces los efectos positivos de caminar? Estos son algunos:

  • Libera la mente.
  • Ayuda a romper, con los pensamientos repetitivos.
  • Aumenta la creatividad.
  • Ayuda a descansar mejor por las noches, mejora la calidad del sueño.
  • Mejora nuestro humor.
  • Viviremos más.
  • Ayuda en el mantenimiento de nuestra salud física, recuerda “Cuerpo vs. Mente”.
  • Preventivo de enfermedades degenerativas nerviosas.

Pero es inevitable estar todo el verano sin acordarte de ese cliente pendiente, del proyecto sin terminar, o pensar en si tu ausencia derivará en una catástrofe corporativa…, es así, desconectar es muy complicado y por ello, para esos momentos en los que resulte imposible, sería Desviar y redireccionar pensamientos hacía algo productivo. 

“La estrategia de la desviación consiste en dar a los pensamientos repetitivos, una nueva dirección, pero de forma realista y objetiva”.

¿Y cómo lo podemos hacer?, en este caso y dado el tema a tratar, podemos enfocarlo reformulando una nueva versión de “el para qué” de pensar en el trabajo, la finalidad de hacer, el aprovechar esa repetición de pensamientos en algo más positivo durante el verano.

Reformulando pensamientos: Las vacaciones, tiempo de descanso, instrospección y retrospectiva: El arte de mirar hacia atrás, para seguir avanzando hacia adelante.

Nuestros días de vacaciones alejados de la rutina diaria pueden ser una época estupenda para hacer un análisis de:

  • “Cómo hemos enfocado y desarrollado nuestra labor profesional durante el curso”.
  • “Qué opinamos con sinceridad de nuestra aportación profesional a la compañía y a nuestro equipo/equipos de trabajo”.
  • “Oportunidad para identificar la mejor manera en la que podemos incorporarnos después de las vacaciones a nuestro puesto de trabajo, ofreciendo lo mejor de nosotros a la empresa y, sobre todo, ofrecer la mejor versión de nosotros mismos a nuestros compañeros”.
  • “Para sacar lo mejor de alguien, hay que poner lo mejor de nosotros”

Y poner lo mejor de nosotros no es tarea fácil, no solo tenemos que estar constantemente atentos a como nos comportamos y como enfocamos nuestra relación y gestión en el trabajo, es que tenemos que ser sinceros con nosotros mismos, observar cómo actúan los demás e identificar que funciona y que no. Tener nuestro estilo personal es esencial, pero tener apertura a la reacción de nuestro entorno laboral en cuanto a nuestras formas y liderazgo, marca de gran manera nuestro bienestar emocional y de los que nos rodean.

“No es una mala idea dedicar de vez en cuando un poco de tiempo a pensar en todas aquellas cosas que se dan por sentadas, simples cosas cotidianas”. (Evan Davis)

Los días de verano, son un el momento perfecto para reflexionar sobre este tipo de circunstancias vinculadas a nuestro día a día laboral, dejar de lado las tareas repetitivas y trabajo, para enfocarnos es está parte que, sin duda, durante el resto del año, cuesta más sentarse a pensar y reflexionar, siendo mucho más importante que las tablas de Excel, las nuevas cuentas, los presupuestos o la nómina. Pararse a pensar en estás cosas puede hacernos más felices y, sobre todo, a los que nos rodean cada día en el trabajo.

“La productividad no tiene que ver tanto con la gestión del tiempo, sino con la gestión de nuestra mente” (Kadavy).

Disfruta del verano, deja a un lado toda esa rutina y tareas repetitivas e intenta buscar momentos de reflexión y retrospectiva, para volver después de las vacaciones con motivación, renovación y frescura.

¡Feliz Verano!

Victoria Orta Muñoz

People & Talent / Business Value

 

 

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