Opensourcing te da alas

Buscando una definición simplista de Opensourcing, más allá de los términos tecnológicos, el imaginario colectivo dibuja la idea de libertad en la que, primando, la apertura, es posible acceder libremente a cada línea de código y mejorarlo. O sea, adaptando una posible definición de Código Abierto al modo “informática nivel usuario”, podemos imaginar a un grupo de personas, muy listas, eso sí, que se unen para discutir, analizar y proponer cosas nuevas. E, inmediatamente nos vienen a la mente ideas que tienen que ver con la compartición, la colaboración o la innovación.

Más allá de todas las implicaciones tecnológicas en las que, evidentemente no vamos a entrar, Opensource puede entenderse como un modelo de trabajo colaborativo y transparente en el que todos los que participan pueden ver, acceder y mejorar lo que se encuentren. Una visión “simplista” del Código Abierto en la que también se incluye un compromiso tácito por desempeñar un papel activo para impulsar la mejora permanente; no solo la mejora individual, también la mejora colectiva.

Ahora bien, aunque los proyectos de Código Abierto llevan implícitos estos valores de comunidad, de transparencia o de colaboración, también deben reportar beneficios, tanto para la plataforma en sí, como para los usuarios. Y, esa es una de las razones por las que, estas iniciativas de Código Abierto suelen estar casi siempre a la vanguardia de la tecnología. De hecho, muchas de las plataformas que utilizas en el día a día, emplean en su funcionamiento software de Código Abierto: consultar una web, enviar un email, utilizar el smartphone, escuchar música en streaming, … casi todas estas cosas cotidianas llevan implícito el software de Código Abierto en alguna parte de su desarrollo.

En el entorno profesional sucede lo mismo. Desde las aplicaciones basadas en Big Data o lnteligencia Artificial hasta el desarrollo del IoT, o algo mucho más habitual ya, como la Nube, seguro, tienen en sus entrañas varias líneas de Código Abierto.

Entonces, centrándonos en que cualquier proyecto Opensource es de acceso público y que puede redistribuirse o modificarse por una comunidad de desarrolladores, está claro que cualquier iniciativa en esta línea será, además, flexible y rentable. Recuerda que este sistema permite que los programadores, además de corregir errores o mejorar funcionalidades, puedan adaptar el software a sus necesidades concretas. Y eso siempre es una ventaja.

Así que, hablando de ventajas, estas son algunas de las más interesantes a destacar:

RENTABILIDAD Y AHORRO DE COSTE

La libertad que proporciona Opensource es precisamente la que le hace ser también un sistema rentable. A diferencia de lo que sucede con el software propietario, el de Código Abierto se puede modificar y ampliar de manera sencilla, a través de cientos de desarrolladores. Esto evita que las empresas acaben siendo “tecnodependientes” o que tengan que mantener, sí o sí, su relación con un determinado proveedor para acceder a las actualizaciones del software que utilizan. Poder recurrir a cientos de desarrolladores que conocen y pueden acceder al código es una ventaja respecto a la rentabilidad, incuestionable.

El ahorro de costes es una evidencia. El hecho de que las soluciones de Código Abierto no requieran tarifas de licencia es una ventaja competitiva en sí misma, ya que proporciona más recursos -y, más dinero- para invertir en cualquier otro apartado, sea tecnológico o no.

FLEXIBILIDAD 

A menudo, el software propietario exige a los usuarios que acepten los términos y condiciones de uso. Condiciones que limitan la forma en la que los desarrolladores y programadores pueden utilizar un producto concreto. Sin embargo, con Opensource, todos los miembros de la comunidad tienen acceso abierto al código fuente, de manera que pueden usarlo como mejor les parezca.

Esta libertad de acceso y utilización del código fuente permite a los desarrolladores crear soluciones únicas que luego pueden ser ampliadas y/o modificadas por otros miembros de la comunidad. Es un proceso que los expertos llaman crowdsourcing y que abre las puertas a nuevos talentos y a un almacén de datos recopilados y almacenados por la comunidad en general.

Cuando te decantas por una tecnología concreta, implícitamente estás comprometiendo al negocio con unas soluciones que deberán respaldarlo en su actividad presente, pero también en sus procesos de crecimiento a largo plazo. Por eso es importante que la selección se realice, considerando todos los aspectos relevantes de la tecnología y formular simulaciones que permitan prever o planificar su comportamiento en escenarios diversos. Equivocarse en la elección elevaría los costes y disminuiría drásticamente la flexibilidad del negocio. El Código Abierto proporciona mucha más libertad de maniobra para corregir errores y aporta ese plus de flexibilidad que tanto necesitan los negocios actuales.

SEGURIDAD Y FIABILIDAD

La seguridad, la robustez o la fiabilidad, son algunos de los aspectos más relevantes de la tecnología y los más valorados por los responsables de TI de cualquier organización. El crowsourcing facilita un proceso de revisión permanente, superando las restricciones que impone el software propietario. En este caso, las mejoras se construyen continuamente, las brechas de seguridad que se identifican se corrigen sobre la marcha y el lanzamiento de las actualizaciones es, igualmente más ágil y rápido.

Es lo que tiene trabajar en “comunidad”. Es un modelo que proporciona grandes oportunidades de evolución ya que el código se desarrolla en foros abiertos, guiados por expertos y permite aprovechar al máximo el conocimiento de talentos distribuidos en cualquier parte del mundo. Este talento hace que, por lo general, el software desarrollado sea extremadamente fiable y robusto. De hecho, los desarrollos de código fuente abierto alimentan alrededor del 90% de Internet, lo que está impulsando rápidamente su adopción en las principales organizaciones a nivel mundial. Un dato para la reflexión en este sentido: El software de Código Abierto tuvo una penetración del 87,4% entre las empresas españolas en 2018.

COLECTIVIDAD

Las aplicaciones de Código Abierto corporativas suelen tener detrás comunidades de desarrollo con un interés común: apoyar y mejorar una solución de la que, tanto la empresa, como la comunidad podrían beneficiarse. Esto hace que estas comunidades globales faciliten la introducción de nuevos conceptos, funcionalidades y capacidades con más eficiencia y seguridad que con la que lo harían los equipos internos que trabajan en soluciones patentadas.

Es una cuestión de sentido común: “cuatro ojos ven más que dos”; traslada ese dicho a una comunidad más amplia y tendrás la clave. Muchas personas talentosas trabajando por un fin común genera una fuente de ideas inagotable, impulsa la resolución creativa y, por supuesto, es un modelo de innovación permanente.

Está claro que las organizaciones que apuestan por el uso inteligente del software de Código Abierto encontrarán muchas otras razones, además de estas, para implementarlo. Habría que preguntar a Android -Java-, a Apple -Swit- a Facebook -PHP, a Instagram -Phyton- o a Whatsapp -Erlang- qué es lo que, de verdad, les mueve a utilizar este tipo de código fuente.

Pero, lo que es más evidente aún, es que, si estas empresas y/o plataformas tecnológicas de referencia hacen uso del Opensource, el futuro de la informática irá por ahí. De hecho, según los datos publicados en el Informe The New Stack y The Linux Foundation en 2018 el 53% de los 748 desarrolladores encuestados aseguró que su organización ya cuenta o tiene planes de implementar un sistema de software de Código Abierto. Del mismo modo, se espera que, a lo largo de este año 2020 se triplique el número de organizaciones que trabajarán con Código Abierto.

Habrá que estar atentos a la evolución del Opensource y, sobre todo, habrá que estar atentos a ver de qué manera se puede monetizar una solución que surge de la complejidad de integrar muchas partes de Código Abierto, especialmente la implementación y la ampliación. Harán falta también políticas de gestión y gobierno para impulsar buenas prácticas y, sobre todo, para establecer normas que aceleren el progreso. Pero, lo que parece que es incuestionable es que, como el Red Bull, Opensource te da “aaalaaas”.

Comunicación VASS

 

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