Plataformas de integración híbridas: la evolución de la integración más allá del ESB y la gestión de APIs

El entorno volátil y dinámico en el que nos encontramos hace necesaria que las compañías tengan una capacidad de reacción mucho más rápida, sin apenas margen de planificación, adaptando la organización y las infraestructuras al crecimiento de nuevas líneas de negocio y a la eliminación de aquellas que ya no son rentables, de forma elástica y transparente. ¿qué papel juega la integración en este escenario?

Para contestar a esta pregunta en este texto haremos un recorrido por las sucesivas etapas que ha vivido el mundo de la integración y presentaremos la visión que tenemos en VASS del futuro de esta disciplina.

EL CAOS INICIAL Y EL AUGE DE LAS SOLUCIONES DE INTEGRACIÓN

Al principio era un caos y cada proyecto tenía que lidiar con la integración con otros sistemas. Y las integraciones eran duras, complejas y caras porque cada sistema tenía su propio protocolo y paradigma de comunicación. Realizar una nueva integración de un sistema con un nuevo consumidor suponía un gran coste y sustituir un sistema provocaba un gran impacto, muchas veces difícil de predecir al no tenerse controlados los consumidores que dependían de un sistema.

Todo ello derivó en plataformas que centralizaban las comunicaciones y ofrecían capacidades avanzadas de mediación, integración, orquestación y catalogación y gobierno de servicios. Nacían con ellas las arquitecturas orientadas a servicios.

EL DECLIVE DE LAS SOLUCIONES DE INTEGRACIÓN

Sin embargo, hace ya bastantes años que el peso de soluciones especializadas de integración en nuestros ecosistemas de tecnologías de información ha decaído. Al fin y al cabo, sus grandes razones de ser y los problemas que venían a solucionar parecían haber desaparecido. La heterogeneidad de protocolos y paradigmas de comunicación entre sistemas había dado paso a una mayor homogeneidad que no requería de las capacidades de mediación e integración requeridas en el pasado. Por otro lado, se había renunciado a la catalogación y el gobierno al fracasar el modelo duro de control y las oficinas técnicas de arquitectura al terminar siendo un cuello de botella que ahogaba y ralentizaba nuestros proyectos en vez de ser una ayuda y un acelerador. Por último, las necesidades de orquestación por sí solas no justificaban la necesidad de herramientas y caros recursos especializados y se había optado por asumirla como parte de los desarrollos de los servicios. El ESB había muerto y esto se veía reflejado claramente en la inversión realizada en este tipo de soluciones y en el número de proyectos abordados con ellos.

EL TIEMPO DEL API MANAGEMENT

Cuando la integración en sí y la creación y exposición de forma segura de nuevos servicios dejaron de ser un problema técnico, pudimos plantearnos al API como un producto.

Pero las soluciones de API Management se centran precisamente en esa visión de negocio y no cubren muchos aspectos de la integración que aparecen en los escenarios modernos como veremos en el siguiente punto.

LA SITUACIÓN HOY

Recientemente hablaba nuestro CTO en el blog de cómo serán las empresas del futuro y presentaba cinco aspiraciones (Customer Anywhere, Context&Cognitive, Datamorphosys, Elastic Enterprise y Outstanding People).

Aunque podemos encontrar a la integración presente en cualquiera de ellas (y describirlo en detalle daría para una entrada completa en el blog), la más relevante es Elastic Enterprise: Las empresas del futuro se adaptarán de manera natural a los cambios. Serán organizaciones flexibles y transparentes, que moldearán su funcionamiento, su infraestructura, sus servicios…, conforme crezca o se contraiga el negocio. De esta forma, optimizaremos los procesos de las compañías a través de la automatización o reingeniería de procesos, para que junto a los diferentes tipos de cloud –private, hybrid o public– con los que podremos operar y que ya proponen IaaS, PaaS, SaaS, les permitan crecer o decrecer con la “cintura” necesaria.

Y es precisamente este incremento de despliegues de servicios propios en la nube, unido al incremento en el consumo de servicios y APIs de terceros y combinado también con el incremento de servicios en modalidad SaaS lo que conforma un escenario híbrido para el que necesitamos nuevas arquitecturas de integración, más allá del ESB y del API Management. La visión centralizada de ambas aproximaciones no encaja con servicios que pueden estar tanto on-premise como en diferentes nubes de diferentes proveedores. Además el API Management ,por limitaciones de las soluciones presentes en el mercado, había ignorado  los protocolos y arquitecturas asíncronas y su gobierno ligero resulta inaplicable para la explosión de microservicios presentes en ecosistemas modernos.

BIENVENIDOS A LA ERA DE LA NUEVA INTEGRACIÓN

Por todo lo expuesto anteriormente, damos la bienvenida a la era de la nueva integración. Si aún no has oído el acrónimo HIP (Hybrid Integration Platforms), te explicamos brevemente que le debes pedir a tu próxima arquitectura de integración:

  • Aproximación y modelo de ejecución ligero con soporte nativo a escenarios híbridos de modo que tus servicios de integración pueden estar próximos a las fuentes de datos
  • Catalogación y gobierno ligero de todos los servicios, tanto los expuestos para consumo externo como los internos
  • Capacidades de gestión de APIs facilitando publicarlas, promoverlas y supervisarlas en un entorno seguro y escalable
  • Soporte a integraciones con sistemas legacy en las que aún necesitamos conectores con capacidades de mediación y lidiar con diferentes paradigmas de comunicaciones
  • Considerar arquitecturas orientadas a eventos y soportar protocolos de publicación/suscripción

 

Sebastián Blanes

Api Manager

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