Video Killed the Radio Star 2.0

Después de que el sector de los medios de comunicación y entretenimiento haya pasado por uno de sus peores momentos, debido a la crisis de inversión publicitaria, su principal baza no solo para sobrevivir sino para formar parte activa de la economía digital, es generar nuevos modelos de negocio que le ayuden a impulsar ingresos adicionales. No hay otra opción. Lo que sí hay son varias vías para explorar diferentes caminos que les ayuden a alcanzar sus metas. Cuenta con numerosas fortalezas, pero también con importantes retos a los que hacer frente. El papel de la tecnología será determinante para la reconversión o, mejor aún, para la reinvención de la industria. Pero vayamos por partes:

Nuevos modelos de negocio

La crisis publicitaria iniciada allá por el año 2008 ha sacudido con fuerza los cimientos de la industria de los medios de comunicación y el entretenimiento. De hecho, siendo su principal fuente de financiación, la escasez de presupuestos para invertir, así como la aparición de nuevos soportes y modelos de distribución sustentados, en su mayoría, por nuevos players digitales, hizo tambalear un mercado que aún hoy se recompone.

Pero, lo cierto es que, a consecuencia o impulsado por la crisis, los medios han buscado alternativas para generar nuevos modelos de negocio que les ayuden a impulsar ingresos adicionales. Nuevos modelos de negocio que sean, lo suficientemente ágiles como para responder de una manera flexible y rápida ante el comportamiento cambiante y caprichoso de los consumidores.

Por otro lado, y casi en paralelo a la recuperación paulatina de la inversión publicitaria y a la presencia cada vez más generalizada en el escenario Media & Entertainment de los actores digitales, hemos asistido a una rápida evolución tecnológica que también ha cambiado la fisonomía, la naturaleza y  hasta el funcionamiento de una industria, basada ya, en la experiencia.

La industria lo sabe: tiene por delante el faraónico reto de generar un crecimiento rentable a través de la creación de experiencias personalizadas -conociendo al consumidor-, desarrollar modelos de negocio ágiles -perdiendo el miedo al cambio-, utilizar herramientas y tecnologías que impulsen la innovación -y que apuesten por lo realmente novedoso-, alinear sus propuestas para aprovechar las áreas de crecimiento, adquirir más y mejores competencias y, por supuesto, mejorar los procesos de negocio.

Así las cosas, aquellas organizaciones que conciban el desarrollo de sus negocios centrándose en las relaciones con los consumidores, en generar lazos comerciales con sus “fans” -un concepto que abarca mucho más que el de público objetivo- en ofrecer contenidos de calidad y en, definitiva, proporcionar experiencias personalizadas, usando los datos, tendrán las de ganar en un entorno en el que la inmediatez, la confianza y la transparencia son también elementos determinantes.

Cambio en las reglas de juego

Según el Informe Entertainment and Media Outlook 2018-2022, las plataformas de TV, la publicidad digital y la realidad virtual serán los pilares de la nueva industria M&E. Publica este estudio que el mercado digital representa ya el 50,8% de los ingresos del sector. Se espera, además, que en 2022 aumente hasta el 56,9%. En España la tendencia se repite. La industria sabe que no puede confiar su futuro a los ingresos provenientes de las fuentes tradicionales o sea que apuesta ya por buscar alternativas.

En este sentido, la aparición de nuevos players y el cambio en los hábitos de consumo en los espectadores ha llevado también a cambiar las reglas del juego. Ahora el objetivo prioritario es la creación de nuevos contenidos más personalizados que ayuden a la fidelización de los consumidores

Hay que tener en cuenta que ya no hablamos de consumidores pasivos, sino de sujetos que participan activamente en la distribución de los contenidos, alabándolos o criticándolos en su difusión a través de diferentes medios, principalmente las redes sociales. Pagar por contenidos irrelevantes no entra en sus planes, consumen grandes dosis de información y entretenimiento, utilizando diferentes dispositivos y valoran positivamente los servicios adicionales.

La industria ya apuesta por diferenciar varios tipos de público y estudia sus comportamientos y hábitos de consumo para proporcionar diferentes niveles de consumo en función del tipo de público al que se dirija. Algunos medios anglosajones hablan de fans, suscriptores o socios para escalar el interés o el vínculo entre el productor/distribuidor/comercializador y el consumidor final.

El cambio de paradigma que ha generado el paso de un modelo tradicional en el que todo era lineal, desde la creatividad hasta la distribución y monetización de contenidos, a un modelo mucho más dinámico en el que el consumidor tiene, de verdad, el poder, ha alimentado, a su vez, las expectativas de los usuarios no solo respecto a lo que quieren ver, sino también respecto a la manera en la que lo quieren ver, los dispositivos, los tiempos, etc. Ya no se conforman con poder reproducir un contenido a través de varios dispositivos. Ahora buscan, como digo, experiencias personalizadas, en el más amplio sentido de la palabra.

La industria es consciente de ello, por lo que más allá de métricas de compromiso, tarifas o ingresos publicitarios apuesta  por priorizar el desarrollo o adquisición del mejor contenido posible y proporcionarlo a través de las diferentes opciones de distribución disponibles para ofrecer de verdad, ese servicio diferencial que espera la audiencia. Ahora bien, para lograrlo, se deberán poner en valor estrategias innovadoras que ayuden a los consumidores a encontrar con facilidad los contenidos más atractivos para ver. Y es aquí, nuevamente, donde tecnologías como la Inteligencia Artificial o el Machine Learning podrán aportar todo su potencial.

Tecnología de amplio espectro

Actualmente, la mayor parte de los contenidos consumidos son digitales. De hecho, el formato digital -vídeo- supera ya con creces al consumo de contenidos en papel. Contenidos de calidad, actualizados, y que el espectador puede consumir bajo demanda, offline, multidispositivo, multipantalla e hiper-personalizados.  Es la versión moderna de la famosa canción de los Buggles, “Video Killed the Radio Star”.

En este sentido, no podemos pasar por alto, la evolución de las plataformas VoD con Netflix y Movistar+ liderando el mercado español, acompañados por otras plataformas de gran peso como HBO, Amazon Prime o Sky, que demuestran la consolidación de una oferta de contenidos audiovisuales bajo demanda que ofrece ya, tantas posibilidades o más, que los medios convencionales. Son propuestas que proporcionan un acceso cada vez más amplio y rápido a los contenidos y que, sin lugar a duda, seguirán expandiéndose.

Y lo harán en gran medida aprovechando el potencial que proporcionan tecnologías de última generación desde la Inteligencia Artificial para crear los nuevos modelos de negocio, hasta el Big Data para descubrir patrones predictivos de consumo, pasando por la Realidad Virtual que permite la construcción de escenarios en paralelo, Chatbots dotados de inteligencia y lenguaje natural, etc. Tecnologías que aplicarán no solo al desarrollo de estas plataformas de Video Bajo Demanda sino a la presentación de nuevas propuestas, como digo, cada vez más personalizadas y rentables.

Como ejemplo: los servicios de vídeo OTT (Over The Top), en los que, en la mayoría de los casos, hablamos de proveedores que transmiten y difunden contenidos de terceros, vía Internet, a toda suerte de dispositivos, tipo Smartphones, tablets o Smart TVs. Este es un servicio de valor añadido que se apoya en la red de datos de un operador y que gira todo su potencial en torno a la experiencia de usuario.

En definitiva, preguntar hoy si la Inteligencia Artificial o la Realidad Virtual o el Big Data pueden aportar beneficios a la industria audiovisual es como cuestionar si Internet hace lo propio. Por lo tanto, es responsabilidad de las empresas de nuestro sector encontrar el modo más eficiente y efectivo de averiguar cómo incorporar estas tecnologías a su negocio y aprovechar al máximo las ventajas que proporcionan. Dejarse acompañar por expertos en la materia, siempre es recomendable para avanzar a buen ritmo en la implementación de nuevas tecnologías que son ya tanto imperativo estratégico como oportunidad de crecimiento.

Stay tuned for more fun!!

 

Cristina Salas
Business Media & Entertainment

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